Mis ausencias
¿Quién va allí?
Grosero, hambriento, místico, desnudo… ¡quién es aquél?
¿No es extraño que yo saque mis fuerzas de la carne del buey?
Pero ¿qué es el hombre en realidad?
¿Qué soy yo?
¿Qué eres tú?
Cuanto yo señale como mío,
Debes tú señalarlo como tuyo,
Porque si no pierdes el tiempo escuchando mis palabras.
Cuando el tiempo pasa vacío y la tierra no es mas que cieno y podredumbre,
no me puedo parar a llorar.
Los gemidos y las plegarias adobadas con polvo para los inválidos;
y la conformidad para los parientes lejanos.
Yo no me someto.
Dentro y fuera de mi casa me pongo el sombrero como me da la gana.
¿Por qué he de rezar?
¿Por qué he de inclinarme y suplicar?
Después de escudriñar en los estratos,
después de consultar a los sabios,
de analizar y precisar
y de calcular atentamente,
he visto que lo mejor de mi ser está agarrado de mis huesos.
Soy fuerte y sano.
Por mi fluyen sin cesar todas las cosas del universo.
Todo se ha escrito para mi.
y yo tengo que descifrar el significado oculto de las escrituras.
Soy inmortal.
Sé que la órbita que escribo no puede medirse con el compás de un carpintero,
y que no desapareceré como el círculo de fuego que traza un niño en la noche con un carbón encendido.
Soy sagrado.
Y no torturo mi espíritu ni para defenderme ni para que me comprendan.
Las leyes elementales no piden perdón.
(Y, después de todo, no soy mas orgulloso que los cimientos desde los
cuales se levanta mi casa.)
Así como soy existo. ¡Miradme!
Esto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el mas grande de todos los mundos: Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré…
esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tu llamas disolución
por que conozco la amplitud del tiempo.
Walt Whitman (Traducción de León Felipe)
Me alegra contar con Whitman. Con el puedo evitar el malestar que me causa justificar mi ausencia en esta bitácora. No es una excusa, no siento la necesidad de excusarme. Pero trataré de ser más rítmico y menos cíclico.

3.Mayo.2008 a 11:01 pm
Un canto general al ego, que se dispara ardiente para saberse vivo y actual. No hay nadie mas sobre él, ni lejos, ni cerca, ni nada que se le parezca. En su existir es consiente de sí mismo y explota rebelde cuando se pregunta: ¿Por qué he de rezar? ¿Por qué he de inclinarme y suplicar?.
Congratulaciones por el blog y gracias por compartir a Whitman.
4.Mayo.2008 a 9:54 am
bigsplash
Gracias por compartir esta experiencia. Sin Whitman no seria igual. En ocasiones la naturaleza lanza un prodigio humano como el. Lo pare y lo deja solo en la vida. El no necesita mas. Se explica solo.
Saludos
6.Mayo.2008 a 4:34 pm
Walt Whitman y León Felipe. Nada más y nada menos…
Es hermoso el regalo que nos haces.
Gracias, amigo.
Enhorabuena por la excelente bitácora que has creado
Un abrazo
7.Octubre.2008 a 8:15 pm
huy que poemaso se me parece a alguien enviemelo señor a mi correo quien va alli debo ser yo