Silencio

Publicado en Poesia, Recuerdos el 7.Mayo.2008 por bhauschildt

Uno de mis poemas favoritos, del venezolano Andrés Eloy Blanco (Cumaná 1896, México 1955) es “Silencio”. Sobre este poema se inspiro una canción, cantada por el dúo Gina y Agni (1983), y que incluye un fragmento declamado por el mismo poeta, con su voz.

Se que a algunos les podría parecer algo empalagoso…. poco me importa. Es uno de mis poemas favoritos, y eso no cambiará. Me arruga el corazón y humedece los párpados, está lleno de ternura y de eternidad. Es sencillo, sin rebuscamientos y muy profundo.

SILENCIO

Cuando tú te quedes muda,
cuando yo me quede ciego,
nos quedarán las manos
y el silencio.

Cuando tú te pongas vieja,
cuando yo me ponga viejo,
nos quedarán los labios
y el silencio.

Cuando tú te quedes muerta,
cuando yo me quede muerto,
tendrán que enterrarnos juntos
y en silencio;

y cuando tú resucites,
cuando yo viva de nuevo,
nos volveremos a amar
en silencio;

y cuando todo se acabe
por siempre en el universo,
será un silencio de amor
el silencio.

Andres Eloy Blanco

Dos Rios…una justificación

Publicado en Reflexiones el 5.Mayo.2008 por bhauschildt

Había escogido “Entre dos Rios” como nombre para mi bitácora, pero no recuerdo haberme explicado en ello. Nací entre dos rios, entre el ancho Orinoco y el rápido Caroní, en una franja a lo largo de la cual discurren casi paralelamente, hasta que el Caroní gira prácticamente en ángulo de 90º para entrar en el Orinoco, casi sin pedir permiso, tiñéndolo, mas sin mezclarse.

Nací en Puerto Ordaz, fusionada posteriormente con la vieja San Félix para formar una sola y curiosa población: Ciudad Guayana, la ciudad del acero, la Zona del Hierro. Pero heme aquí, en la vieja Barcelona, entre dos rios nuevamente, el Llobregat y el Besòs, delgados y mansos hilos de plata que casi no se hacen notar, sino fuera por los puentes y las construcciones que -evitándolos- dejan una peculiar huella serpentina de urbanas calles y cemento.

Así fue al principio, cuando la palabra tomó forma y moría en la escritura para renacer en el ojo del lector. Entre dos Rios, eso era lo que significaba: Mesopotamia, entre el Eufrates y el Tigris. Cuna de las primeras letras en barro.

Mis ausencias

Publicado en Poesia con etiquetas el 3.Mayo.2008 por bhauschildt

La esquina

¿Quién va allí?


Grosero, hambriento, místico, desnudo… ¡quién es aquél?
¿No es extraño que yo saque mis fuerzas de la carne del buey?
Pero ¿qué es el hombre en realidad?
¿Qué soy yo?
¿Qué eres tú?

Cuanto yo señale como mío,
Debes tú señalarlo como tuyo,
Porque si no pierdes el tiempo escuchando mis palabras.
Cuando el tiempo pasa vacío y la tierra no es mas que cieno y podredumbre,
no me puedo parar a llorar.
Los gemidos y las plegarias adobadas con polvo para los inválidos;
y la conformidad para los parientes lejanos.
Yo no me someto.
Dentro y fuera de mi casa me pongo el sombrero como me da la gana.

¿Por qué he de rezar?
¿Por qué he de inclinarme y suplicar?

Después de escudriñar en los estratos,
después de consultar a los sabios,
de analizar y precisar
y de calcular atentamente,
he visto que lo mejor de mi ser está agarrado de mis huesos.

Soy fuerte y sano.
Por mi fluyen sin cesar todas las cosas del universo.
Todo se ha escrito para mi.
y yo tengo que descifrar el significado oculto de las escrituras.

Soy inmortal.
Sé que la órbita que escribo no puede medirse con el compás de un carpintero,
y que no desapareceré como el círculo de fuego que traza un niño en la noche con un carbón encendido.
Soy sagrado.
Y no torturo mi espíritu ni para defenderme ni para que me comprendan.
Las leyes elementales no piden perdón.
(Y, después de todo, no soy mas orgulloso que los cimientos desde los
cuales se levanta mi casa.)

Así como soy existo. ¡Miradme!
Esto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el mas grande de todos los mundos: Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré…
esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tu llamas disolución
por que conozco la amplitud del tiempo.

Walt Whitman (Traducción de León Felipe)

Me alegra contar con Whitman. Con el puedo evitar el malestar que me causa justificar mi ausencia en esta bitácora. No es una excusa, no siento la necesidad de excusarme. Pero trataré de ser más rítmico y menos cíclico.

Jose Antonio Delgado -el Indio-

Publicado en Reflexiones el 7.Abril.2008 por bhauschildt

Estaba recordando las proezas de este venezolano, haber conquistado 5 grandes cumbres, incluyendo el Everest. Es el único venezolano que lo ha hecho.

http://nangaparbat2006.explorart.com/

Decidí incluirlo en mi lista de iconografía venezolana, ya saben, la lista de esas cosas que no debes olvidar nunca, que te hacen y te dan substancia. Ahora lo agregué. Así espero le quede a mis hijos, a quienes debo explicar de donde vienen, lo que son y por que canta la chicharra en marzo. Les contare del Indio, el único de nosotros que hizo algo asi. Que su nombre nunca sea olvidado, y se inscriba en el corazón de cada uno.

Logos y Marcas

Publicado en Día a día, Marketing, Publicidad, Reflexiones con etiquetas , el 15.Enero.2008 por bhauschildt
Esta mañana fuimos de compras, o mejor dicho, acompañé a mi esposa a comprar (que no es exactamente los mismo), y recordé aquello sobre lo cual había estado reflexionando un tiempo atrás. Antiguamente, un hábil artesano fabricaba un objeto utilitario, una vestimenta, un artilugio para la cocina, un par de zapatos…lo que fuera, pero lo hacía anonimamente. El artesano no firmaba su obra, probablemente como máximo, hallarías una marca en algún rincón escondido en la pieza.
Hoy es todo tan distinto, los artesanos dejaron de existir y se llaman ahora «artistas», o en su defecto «diseñadores», y no solo se conforman con colocar su firma, marca o logo bien visible, sino que incluso te cobran para que les hagas publicidad exhibiendo su pieza en una bolsa con el mismo logo (para estar seguros de que se vea cuando salgas de la tienda).
Curioso mundo, antes pagabas por algo que necesitabas, y ahora pagas por un «nombre» y le haces publicidad sin cobrar….peor aún….debes pagar más si la marca es conocida, aún cuando tu ayudes a hacerla más conocida….¿paradójico?…en absoluto.
Este proceso se retroalimenta hasta dejar al consumidor o usuario como un anexo apéndice innecesario, tan solo útil para llevar la tarjeta y firmar el papelito que sale del punto de venta. Lo que importa realmente es «la marca», ya ni siquiera el artista o diseñador, ya que se pueden intercambiar, y si esto último no me lo crees, pregunta quienes son los grandes diseñadores de moda…..ufffff!!!!….la mayoría ya están muertos, y detrás de «la marca» están otros nombres.

Grandes Veleros

Publicado en Grandes veleros con etiquetas , el 13.Enero.2008 por bhauschildt

Una pequeña pasión heredada. Siendo hijo de un puerto fluvial, aprendes a vivir con el agua cerca, aún cuando la ciudad le de la espalda al rio. Y siendo hijo de un porteño, nacido en un puerto del norte de Alemania, testigo excepcional de muelles repletos de mástiles, no quedaba otra que aprender a querer las velas.

Lo curioso es que no he sido un navegante empedernido. Mucho menos a bordo de un velero (una sola vez). Pero cuando haz sido testigo mudo de una partida a todo “trapo”*, bajo una pertinaz llovizna, de uno de estos mitológicos dinosaurios alados, sin el ruido del motor, solo el viento de popa, acabas amando aquello de una manera singular. Es como ver a seres de ficción, dragones, volar frente a tus ojos. Quedas congelado disfrutandolo con todos los sentidos.

Mis favoritos: por origen el «Gorch Fock»; por nacimiento el «Simón Bolívar» y por residencia (y adopción), el magnífico «Juan Sebastián el Cano»…….disfruten las imágenes, y disculpen los autores si no tengo sus datos para los créditos.

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Simón Bol�var

Juan Sebastian El Cano

Sentirse con vida

Publicado en Día a día, Reflexiones el 20.Diciembre.2007 por bhauschildt
Tenía mucho tiempo sin postear, pero no es tan grave. En ese tiempo viví unas escenas de la cotidianidad que me han permitido sentir la vida con una intensidad distinta, más reflexiva y a la vez más vívida. En ocasiones sentí estar en postales que alguna vez llegué a ver, en escenarios que alguna vez (estupidamente) envidié, en tierras distantes pero a la vez tan intensas que crees poder palpar el aire, rozar una nube con tu mirada y sentir la luz en tu cara descubierta.
La experiencia del desarraigo, la llegada, hallar tu lugar en el mundo, son emociones distintas, y me han brindado la oportunidad de aprender, no solo aprender de esta nueva-vieja tierra mediterránea, aprender de mí mismo, aprender a apreciar esos pequeños detalles que la naturaleza te brinda gratis. Ha sido un abrir los ojos lentamente, volver a ser un niño y descubrir (o redescubrir) aquello a lo cual le habías dado la espalda en algún momento.
Hace dos días caminé por la Plaza Soller, mitad tierra con árboles y par de parques infantiles, con laguna artificial y patos migratorios incluidos y, mitad cemento y plaza de juego, para la pelota, la bici . . . lo que sea. Venía de buscar periódico después de dejar a mi pequeñin en su cole, atravesaba en diagonal de punta a punta el parque, y observé a las palomas de siempre, las sobrealimentadas palomas urbanas de Barcelona, una bandada mimada por los vecinos generosos en migas de pan, cuando repentinamente alzaron vuelo en maniobra razante, a pocos metros del suelo, al unísono, y sobrevolándome hasta llegar a su punto de partida original. Segundos después repetían la maniobra, esta vez les atravesaba con mi cuerpo su vuelo, pasaban rozándome casi, sin error, sin chocar, con ese sordo sonido del batir de alas y plumas de un centenar de aves coordinadas, realizando piruetas y giros fantásticos. Nunca me había ocurrido esto, no sabía lo que era ser un bulto a evitar en el vuelo de una bandada de aves, nunca había escuchado ese batir de alas.
Me quedé ahí por varios minutos, repitiendo la experiencia un par de veces más, les agradecí y continué con mi camino. Parece tonto, pero sentí lo que un niño siente con una nueva experiencia, y me quedé maravillado, sin importar si a mis cuarenta y cuatro años hiciera el ridículo. Es necesario aprender a hacer el ridículo nuevamente. Se hace necesario romper con algunas ataduras, con algunos cliches y posturas sin vida.

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No dejes nunca de soñar

Publicado en Día a día, Poesia con etiquetas el 29.Noviembre.2007 por bhauschildt

“…Carpe Diem, aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber crecido un poco,
sin haber sido un poco más feliz,
sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie
te quite el derecho de
expresarte que es casi un deber.

No abandones tus ansias de hacer de tu vida
algo extraordinario…

No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía
sí pueden cambiar el mundo…

Somos seres, humanos, llenos de pasión.
La vida es desierto y tambien es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en
protagonistas de nuestra propia historia…
Pero no dejes nunca de soñar,
porque sólo a través de sus sueños
puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor error, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes…
No traiciones tus creencias. Todos necesitamos
aceptación, pero no podemos remar en
contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta el pánico que provoca tener
la vida por delante…
Vívela intensamente,
sin mediocridades.
Piensa que en tí está el futuro, y en
enfrentar tu tarea con orgullo, impulso
y sin miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte…
No permitas que la vida
te pase por encima
sin que la vivas…”

Walt Whitman (1819 – 1892)
Poeta estadounidense

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Antes de . . .

Publicado en Recuerdos con etiquetas el 28.Noviembre.2007 por bhauschildt

Esta es la versión española de algo que había leido hace unos años:

Este post está dedicado a las personas que nacieron antes de 1985.

La verdad es que no sé como hemos podido sobrevivir.
Fuimos la generación de la “espera”; nos pasamos nuestra infancia y juventud esperando. Teníamos que hacer “dos horas de digestión” para no morirnos en el agua, dos horas de siesta para poder descansar, nos dejaban en ayunas toda la mañana del domingo hasta la hora de la comunión, los dolores se curaban esperando.
Mirando atrás, es difícil creer que estemos vivos:
Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad y sin airbag,hacíamos viajes de 10-12 h. con cinco personas en un 600 y no sufríamos el síndrome de la clase turista.
No tuvimos puertas, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta sin casco, hacíamos auto-stop, más tarde en moto, sin papeles.
Los columpios eran de metal y con esquinas en pico. Jugábamos a ver quien era el más bestia.
Pasábamos horas construyendo carros para bajar por las cuestas y sólo entonces descubríamos que habíamos olvidado los frenos.
Jugábamos a “churro va” y nadie sufrió hernias ni dislocaciones vertebrales.
Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y sólo volvíamos cuando se encendían las luces de la calle.
Nadie podía localizarnos. No había móviles.
Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables.
Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada, eran cosa de niños y se curaban con mercurio y unos puntos. Nadie a quién culpar, sólo a nosotros mismos.
Tuvimos peleas y nos “esmorramos” unos a otros y aprendimos a superarlo.
Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto.
Compartimos botellas de refrescos o lo que se pudiera beber y nadie se contagió de nada.
Nos contagiábamos los piojos en el colegio y nuestras madres lo arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente.
Quedábamos con los amigos y salíamos. O ni siquiera quedábamos, salíamos a la calle y allí nos encontrábamos y jugábamos a las chapas, a coger, al rescate, a la taba…, en fin, tecnología punta.
Íbamos en bici o andando hasta casa de los amigos y llamábamos a la puerta. ¡Imagínese!, sin pedir permiso a los padres, y nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel ¡Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguimos?
Hicimos juegos con palos, perdimos mil balones de fútbol.
Bebíamos agua directamente del grifo, sin embotellar, y algunos incluso chupaban el grifo.
Íbamos a cazar lagartijas y pájaros con la “escopeta de perdigones”, antes de ser mayores de edad y sin adultos, ¡¡DIOS MÍO!!
En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos y los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción. Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repetían curso… ¡Qué horror, no inventaban exámenes extra!
Veraneábamos durante 3 meses seguidos, y pasábamos horas en la playa sin crema de protección solar ISDIN 15, sin clases de vela, de paddle o de golf, pero sabíamos construir fantásticos castillos de arena con foso y pescar con arpón.
Ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarles el culo, no en un chat diciendo “: )” “: D” “: P”.
Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
No te extrañe que ahora los niños salgan gilipollas. Si tú eres de los de antes… ¡Enhorabuena!
Pues, si… yo nací antes de 1985… y aún me mantengoooo…. loooool

 

Una vez más un Hoax

Publicado en Redistribuir la ignorancia con etiquetas , el 24.Noviembre.2007 por bhauschildt

Me formé en un ambiente científico, lo cual no implica necesariamente que sea un ateo libertino o un antropoide sin alma. Lo digo para aclarar que tengo un criterio algo estricto, especialmente dirigido a las falsedades, las mentiras pseudocientíficas y la manía de ciertas personas por reenviar por mail cuanta información les llega, por el solo hecho de que es conmovedor, toca la fibra sensible de…¡lo que sea! o porsiacaso.

Pues bien, de tanto en tanto, alguno de mis contactos me reenvía alguna «leyenda urbana» proveniente de quien sabe dónde. Les he conminado a varios a dejar de hacer ello, y que deberían asegurarse de la calidad de la información que están a punto de reenviar.

En mi modesta opinión, reenviar una mentira, un «bulo» o «hoax», un hecho exagerado, además de alarmar innecesariamente a las personas, crea una matriz de opinión muy grave respecto a la Internet. Me refiero a aquella ridícula sentencia de: ¡pero si lo dicen en la internet!…sin olvidar la consecuencia final: la «redistribución de la ignorancia».

Hoy fue uno de esos días, me llegó (nuevamente) el famoso bulo (1998) sobre los Tampones con asbesto y dioxina. Para quien de ustedes no está al tanto, el asbesto se dejó de usar en la industria hace años, puede hallarse aún en antiguas construcciones no descontaminadas (principalmente en el 3º mundo); y sobre la famosa Dioxina, ante todo sepan que está en todas partes, y que se produce más dioxina en un incendio forestal que en cualquiera de las leyendas urbanas de las cuales pueden llegar a ser víctimas. De hecho, si se les quema un poco la carne o el pollo en el estofado o la sartén, esa concha negra contiene dioxina.

Utilizar el cinturón de seguridad, conducir con precaución, denunciar a quien transgreda las normas y ponga en peligro la vida de los demás, son -en mi opinión- formas mucho más acertadas de colaborar para hacer este mundo más seguro. Pero supongo que hacer «clic» con el ratón puede ser mucho más fácil, menos agotador y algo más rápido (para salir del paso)…¿la ley del menor esfuerzo?

Cuando tengan alguna duda, sugiero buscar información en alguna de las páginas sobre cadenas y bulos, como (mirar también en sección de enlaces o links):

 

Rompecadenas: http://www.rompecadenas.com.ar/

Reportar hoaxes (en Intermaniacos): http://www.intermaniacos.com/hoaxes-cadenas-de-mails/47824.htm

VSAntivirus: http://www.vsantivirus.com/hoaxes.htm

 

Gracias a todos por comprender y perdonen aquellos de mis amigos y contactos a quienes he molestado con mi insistente sermón sobre el tema. Quisiera creer que tengo amigos honestos y fuentes de sabiduría para el crecimiento de todos, y no llegar jamás a pensar que alguno de ellos se comporte como un homínido descerebrado.